Reglas de Hamburgo en el transporte marítimo internacional

14 May 2019
Consigmar CW
70
0

La serie de normas de las Reglas de Hamburgo en el transporte marítimo internacional de mercancías establece y regula derechos y obligaciones de cargadores, porteadores y consignatarios.

Esta conocida serie de normas, fueron redactadas en la Conferencia Internacional sobre Transporte de Mercancías por Mar, organizada por la Organización de las Naciones Unidas en 1978, y fueron firmadas en la ciudad de Hamburgo.

Desde su entrada en vigor, después de haber sido ratificadas por 34 países en 1992, tratan de equilibrar las responsabilidades de las partes contratantes y las vías para realizar reclamaciones en caso de daños y perjuicios.

Además, informan sobre los documentos que se incluyen en una expedición internacional y contemplan la contenerización de las mercancías.

Aún cuando el transporte marítimo ha evolucionado a lo largo de los años, con buques más seguros y más precios en cuanto a plazos de entrega, las Reglas de Hamburgo aportan seguridad jurídica a las partes.

Pasado y futuro de las reglas para el transporte marítimo de mercancías

Las Reglas de Hamburgo nacieron de un extenso recorrido en interés de regular el transporte marítimo.

La primera convención sobre el transporte marítimo de mercancías tuvo lugar en 1924, y se las conoce como Reglas de la Haya, que fueron actualizadas en 1968 (Reglas de la Haya-Visby).

Como las modificaciones fueron escasas, y el marco de normas seguía inclinándose a favor de las navieras, las Reglas de Hamburgo fueron rápidamente adoptadas por algunos países, aunque ambas –las Reglas de la Haya-Visby y las Reglas de Hamburgo- continúan vigentes.

Más recientemente se han elaborado las Reglas de Róterdam, elaboradas entre 2008 y 2009. Sin embargo, aún no entran en vigor, pues se establece que lo harán cuando hayan sido ratificadas por un mínimo de 20 países y hasta ahora sólo lo han hecho 4.

Esta última y más amplia serie de reglas consideran, por ejemplo, las novedades tecnológicas y comerciales, el aumento del transporte en contenedores, el transporte puerta a puerta y la aparición de documentos electrónicos en el transporte, regulando el funcionamiento de los contratos marítimos de transporte que puedan comprender a otros modos de transporte.